
La expansión de las fuerzas militares de Roma las ha dejado alarmantemente dispersas, y ningún lugar ilustra este triste estado de cosas mejor que Vinetum. Cada vez resulta más difícil mantener el orden aquí, pese a que Vinetum está justo a las puertas de Roma. Por no mencionar que la región es vital para la economía del imperio, al ser su mayor centro de producción vinícola y alfarera. Esta región, antiguamente pacífica, se ha vuelto cada vez más peligrosa. Animales salvajes y hordas frenéticas de ménades (maenads) invasoras han estado causando problemas a la población local de labriegos, vinateros y artesanos. Y lo que es peor, una sublevación de faliscos (faliscans) descontentos en las áreas sur y oeste ha enfocado hacia allí la atención de los legionarios romanos, que a su vez han permitido que los bandidos, dirigidos por un antiguo oficial del ejército llamado Surius, ocasionen estragos casi bajo las narices de la misma Roma. Roma se enorgullece de representar al gobierno de la ley, mientras que los sin ley parecen ser quienes gobiernan en Vinetum hoy en día.
La ciudad de Los Bancos de Argilla constituye el eje comercial de Vinetum. En el límite oeste del pueblo, en los bancos del río Tíber, se sitúa una estación de barcazas de transporte, listas para llevar el vino y la cerámica de la región a cualquier lugar a lo largo y ancho del canal. El resto del pueblo consiste en varios edificios y tiendas ubicadas alrededor de una plaza central con un pozo en el medio. Hay varios puestos de mercaderes en Los Bancos de Argilla, lo que significa que aquí podrás habituallarte y probablemente encontrar algo que comer. Y con unos alrededores tan intranquilos, seguro que es posible recibir también más de un encargo. El centurión Avitus, al mando de las fuerzas de Vinetum, se halla estacionado en Los Bancos de Argilla.
Partiendo de Arguilla, es posible encontrar a lo largo del río Tiber la Cantera de Arcilla (Clay Quarry), donde se produce arcilla para todo: desde cerámica hasta materiales de construcción. La Cantera de Arcilla lleva funcionando un bastante tiempo, y su fosa tiene ya tres niveles de profundidad. Esta fosa está excavada a partir de los bancos mismos de la rivera, donde el suelo arcilloso es naturalmente húmedo. Grandes pilares leñosos, asegurados con tablas de madera horizontales, sostienen los muros de arcilla y evitan que se desmoronen a causa del tamaño de la fosa. En este lugar, el capataz Telagus ha tenido recientemente problemas con las serpientes y los escorpiones. Estas criaturas se sienten atraídas por el aceite empleado en ungir a los trabajadores que extraen la arcilla para el nuevo templo de Minerva que será erigido en Roma.
Pero la mitad este de Vinetum no es ni por asomo tran traicionera como su lado oeste, que pese a estar mucho más cerca de Roma, sigue siendo el hogar de tipos peligrosos e indeseables. Viridans Veritas, por ejemplo, en el borde norte de Vinetum, se halla completamente tomada por los bandidos. Contiene el mayor campamento bandido de Vinetum, junto a una serie de campos más pequeños dispersos por todo Viridans Veritas, además de los banbidos que deambulan por los alrededores y patrullan el área. Se dice que es aquí donde Surius, el antiguo oficial del ejército romano que está ahora a cargo de las desorganizadas bandas de bandidos de Vinetum, mantiene su cuartel general; pero los exploradores no han podido verificar su presencia. Hará falta tomar medidas drásticas para expulsarle del lugar.
Los árboles que rodean el Claro Marchito (Withered Clearing), al este de Viridans Veritas, pareciera que no hubieran visto el sol en varios años, cosa impensable en esta región conocida por su clima templado, sus fértiles tierras, y su abundancia de cosechas. No obstante, esos árboles están todos ennegrecidos y muertos. En el centro del claro, ha varias rocas enormes, que componen un altar, y no es difícil adivinar que este santuario tiene alguna relación con las fuerzas antinaturales que infectan el Claro Marchito. Un grupo de ménades protege fanáticamente el santuario, pero los exploradores también han informado de la presencia de extraños hombres en la zona. Dado el alarmante número de ménades que se han estado congregando en Vinetum últimamente, y la completa desolación the del Claro Marchito, sería deseable que alguien llegase hasta el fondo del asunto lo antes posible.
Al sur del Claro Marchito está el Bosque Itineris (Itineris Wood), otra de las áreas infestadas de campamentos bandidos. Los bandoleros han leventado tiendas y fogatas, pero no hay estructuras permanentes. Están listos para movilizarse al menor aviso con objeto de eludir a las patrullas romanas. A causa de su alta movilidad, se cree que la mayoría de los bienes robados por los bandidos son trasladados a través del Bosque Itineris para enriquecer al avaricioso y perezoso líder bandido, Surius.
El Campo de Tauro (Taurus Fields) es un vasto campo abierto de elevadas hierbas al suroeste del Bosque de Itineris. En conjunto constituye un plácido lugar. Hay muchos toros deambulando libremente por estos campos, junto con algunos lobos que acechan en sus límites, aprovechando la seguridad del arbolado, y esperando alcanzar algún que otro bocado.
La parte sureste del Campo de Tauro se eleva para formar una ladera que ayuda a ocultar el Estanque Limnátide (Limnatide Pool), un lugar que parece que no fuese de este planeta. Este lago es el santuario de la náyade Lacuna (Naiad Laecuna), y es también su hogar. Tiene un aspecto etéreo, casi como si hubiera sido creado por los mismos dioses en tiempos primigenios. La mayoría del Estanque Limnátide, del santuario que lo acompaña, y de la larga columnata que se alinea junto al borde, están elaborados en el más puro mármol. El agua es de un azul reluciente, y en el centro se alza una fabulosa estatua. El lago se encuentra rodeado de árboles y acomodado en un cerro que evita que pueda ser visto desde la carretera. Además, se encuentra en excelentes condiciones, como si el tiempo pudiera no tocarlo, pese a que las parras se han adueñado del área. De hecho, no ha recibido ningún tipo de mantenimiento últimamente. Los visitantes del Estanque Limnátide cuentan que Lacuna parece apática y desanimada, como si estuviera de luto, aunque nadie sabe bien por qué o por quién. La entrada al Santuario de Baco (Sanctum of Bacchus) cae hacia el este de este estanque.
La Arboleda Secreta (Specialis Grove), en la esquina sureste de Vinetum, es otra de las áreas que han sido tomadas por los bandidos. Como en el Bosque Itineris, han dispuesto un operativo móvil que les permite transportar fácilmente los bienes robados evitando a las patrullas romanas. La zona está ligeramente separada del camino por una elevación del terreno, lo que significa que los viajeros que se desplazan hacia o desde las Costas Tirrenas (Tyrrhenian Shores) están normalmente a salvo, a no ser que se acerquen a la colina. En ese caso, los bandidos los matarían sin preguntar.
El Bosque Amnis (Amnis Wood) está directamente hacia el oeste de la Arboleda Secreta, cruzando el río Tiber. Es una estrecha franja de densos bosques que constituye el hogar del hijo de Surius, Havilus, y de la banda de bandidos bajo su mando. Se supone que éste ha establecido su campamento en un pequeño claro en mitad del Bosque Amnis. Tácticamente, es una buena elección: un amplio arroyuelo que fluye desde el río Tíber corre justo al norte del campamento, y un escarpado despeñadero constituye su límite sur, por lo que hay pocos lugares para que las tropas romanas puedan aproximarse y asaltar el campamento. Y es seguro que Havilus tendrá esos lugares firmemente vigilados. Aunque la ubicación del campamento está bien escogida, tampoco sería tan difícil prenderlos y doblegarlos mediante un ataque contundente de un contingente fuertemente armado. O quizás un héroe pudiera simplemente entrar como si nada y abrirse camino a base de golpes hasta el mismísimo Havilus, y deshacerse del hijo de Surius. Eso atraería la atención de los rebeldes, además de suponer un gran paso para acabar con las actividades criminales de los bandidos.
La Vía Caere (Via Caere) se encuentra en el borde suroeste de Vinetum y conduce hacia el norte desde la zona que rodea al Templo de Leinth (Temple of Leinth) en la Bahía de Caere (Caere Bay). Como este templo se ha convertido en una fortaleza de los faliscos, que también se han rebelado contra el gobierno romano en la Bahía de Caere, no es sorprendente que la Vía Caere sea regularmente pratrullada por los guerrilleros faliscos. Muchos faliscos son también nativos de la zona oeste de Vinetum por donde cruza la Vía Caere, por lo que sus posiciones defensivas en este lugar les permiten proteger los caminos que conducen a algunas de sus principales bases de operaciones.
Hay un sendero que se dirige hacia el oeste desde la Vía Caere, cruzando el valle del borde sur de Vinetum, a través de un pintoresco paisaje, y el Campamento Verres (Camp Verres). Este campamento protege un pequeño paso bajo control de los faliscos, que lo tomaron porque lleva hasta su fortaleza al costado oeste de Vinetum. En el área de grueso arbolado que rodea al Campamento Verres, los insurgentes han establecido tres grandes campos desde los que ejercen un control total sobre el valle. El campamento principal es el hogar de una misteriosa estatua de jabalí. Nadie está seguro de qué representa para los faliscos, pero los exploradores romanos informan constantamente de que de alguna manera parece ser imporante para los faliscos.
A la base de operaciones falisca de Vinetum se le denomina Fuerte Falisco (Faliscan Hold) y puede llegarse hasta allí cruzando el Campamento Verres y continuando hacia el oeste. Aunque su disposición a morir por su causa los vuelve extremadamente peligrosos, los rebeldes faliscos no están bien equipados y no han recibido entrenamiento de combate. Esto se refleja en la naturaleza destartalada de su fortificación. El Fuerte Falisco fue, hasta hace poco, simplemente un poblado. Los faliscos han levantado un tosco muro a su alrededor, con picas de madera apuntando hacia afuera desde su base. Tanto el perímetro interior como el exterior de la muralla son patrullados constantemente por soldados faliscos. Tres estandartes con los colores faliscos sobrevuelan en el fuerte, motivo por el cual los comandantes romanos creen que es desde allí desde donde los líderes faliscos dirigen su campaña en Vinetum.
Los Viñedos de Ardesco (Ardesco Vineyards) se han convertido tristemente en la última víctima de la rebelión falisca contra el gobierno romano. En un intento de realizar una demostración de fuerza, los faliscos quemaron completamente estos viñedos. Todo lo que queda son dos cercas calcinadas que rodean los restos carbonizados de lo que una vez fue una tierra fértil de abundantes cosechas. Entre las dos fincas, hay una serie de edificios de almacenaje y bodegas que también resultaron destruidos por las llamas. Sin embargo, no contentos con la quema de viñedos, los rebeldes faliscos montan guardia en la zona arrasada para evitar cualquier esfuerzo de reconstrucción. El Centurion Avitus está mobilizando una fuerza de combate para demostrar a los faliscos lo inútil de su resistencia. Encontrarás a Avitus en los Bancos de Argilla si deseas presentarte voluntario para combatir a los sediciosos faliscos.
De acuerdo con su aspecto, Los Viñedos de Lúculo (Lucullus Vineyards), la base de operaciones de uno de los más prósperos vinateros de todo el Lacio, parece en perfecto mantenimiento y hasta resulta exhuberante. Hay tres grandes huestos donde florecen las vides en filas ordenadas, y el camino principal que cruza los viñedos está flanqueado de árboles plantados así para delinear claramente los límites de cada finca. Un cúmulo de estructuras en el borde oeste del terreno se utilizan para el proceso de prensado de las uvas al fabricar el vino, y cada huerto tiene sus propios almacenes para las cosechas y las aperos de labranza.
Pero los rumores dicen que algo muy misterioso y siniestro tiene lugar en estas viñas, y todos los rumores apuntan hacia su propietario, el general Lucullus. El camino principal que viene desde las fincas, acaba en la Villa de Lucullus, situada en lo alto de un montículo desde donde controla a las huertas y a sus trabajadores como un opresivo capataz. La opulenta villa del general Lucullus está muy bien amueblada e incluye un completo jardín central con una fontana, refinadas estatuas, maceteros y asientos. Dicen que el general Lucullus se ha vuelto recientemente muy paranoico, quizás a causa de los ataques bandidos y la intranquilidad de los labradores. Aparentemente, el general ha ordenado a sus guardias que den muerte a cualquiera que cruze el arco de entrada hacia su lujosa villa. Pero algunos que lo conocen bien aseguran que el general no se dejaría afectar por los bandidos y sus trabajadores, y aseguran que debe haber algo más provocando sus erráticas acciones. El problemas es que nadie puede acercársele para ofrecerle ayuda. Hasta sus antiguos amigos afirman que el general Lucullus se ha convertido en una gran amenaza para la estabilidad de la región.
El Prado del Sufrimiento (Sorrow's Green) es una pequeña área arbolada cuyo propietario solía ser un emprendedor joven llamado Gambolus. Puso todo su futuro en estas tierras, hasta que él y su familia se cruzaron con la invasión de los rebeldes faliscos. Para Gambolus, las consecuencias de estar en el lugar erróneo en el momento equivocado fueron horribles y trágicas. Actualmente está establecido en los Viñedos de Ardesco, planeando su venganza. Mientras tanto, venados y jabalíes transitan por su tierra, así como algunos faliscos, que pretenden aprovechar la destrucción de la vida de Gambolus abriendo un claro en la arboleda del Prado del Sufrimiento para crear una zona cultivable. Y justo sobre el pastizal falisco, acurrucado contra el costado de la montaña, hay un pequeño campamento de amistosos faunos (fauni), que no se inmiscuyen en los asuntos humanos que los rodean, pues así lo prefieren.
Anidado entre colinas y una elevada montaña, el Valle Sileno (Silenus Valley) es el hogar de un gran número de rabias, también conocidas cómo ménades (maenads). Se han establecido en la parte inferior del valle, situado a lo largo de un sendero, y flanquedo de decrépitas columnas. El sendero es de hecho un trampa bastante traicionera, pues con esa intención fue abierto, dado que conduce hasta su campamento principal, en un lugar llamado la Arboleda Mística (Mystic Grove). Esta arboleda tiene un aspecto muy diferente vista desde el valle. Es muy floreciente y sombreada por las canopias de varios árboles grandes. No obstante, en todo momento hay un misterioso haz de luz que penetra directamente en la arboleda, justo en frente de una enorme puerta con dos grandes estatuas de faunos a cada lado. No se sabe a dónde conduce esta puerta, ni por qué resulta tan sagrada para las ménades como para que establezcan allí su campo principal. Y nadie se atreve a aventurarse tan lejos como para tratar de averiguarlo, especialmente dado que las ménades se mostrado últimamente tan alborotadoras y díficiles de controlar.
Los Terrenos de Caza (Hunting Grounds) son utilizados principalmente por un grupo de cazadores de élite de la finca de Lucullus, que se mueven por la zona a la búsqueda de presas apropiadas para la mesa del general Lucullus. Es una zona densamente arbolada, una de las pocas áreas de bosque espeso de Vinetum, en la que todavía se encuentran ciervos, lobos y jabalíes en abundancia. Recientemente esta zona ha llamado la atención de los rebeldes faliscos, pero los exploradores romanos todavía no han descubierto qué están haciendo allí. También se dice que cierto número de faunos amistosos vive en los Terrenos de Caza.
Incluso desde cierta distancia, se hace inmediatamente aparente que algo está desesperadamente mal en las Tierras Infaustas (Infaustus Estates): hay un brumoso vapor ominoso rezumando del mismo suelo. Esta finca consiste en una gran casa de campo que también tiene un aspecto algo fantástico, como si algo no andara bien. Toda esta tierra, de hecho, está en mal estado. No ha sido destruida, tan sólo abandonada y descuidada hasta el punto de caer en baja forma. Hay un viñedo en frente de la casa principal con el mismo aspecto espectral y desaseado, que representa, junto a los almacenes, la única evidencia de que las Tierra Infaustas fueron una vez una próspera inversión. Las larvas (larvae) son ahora los únicos habitantes del antaño alegre viñedo, aunque permanece el misterio de qué les sucedió exactamente a sus propietarios, o quienes eran esas larvas en su vida anterior.
Todo este desorden y anarquía no puede ser tolerado a las mismas puertas de Roma, bastión de la ley y el orden. Desde robos menores hasta la total sedición, hay demasiadas amenazas al gobierno de la ley en Vinetum, y los oficiales del ejército romano locales han tenido poco éxito a la hora de aplastar las actividades de los rebeldes y de las bandas criminales. En Vinetum, como es también el triste caso en todos los territorios de Roma, parece haber demasiada discordia para las ordenadas filas del ejército romano. Se necesita un verdadero héroe capaz de girar las tornas contra los infractores de la ley y de reestablecer el control de Roma sobre estas tierras.